Empezaremos hablando de lo que es una hernia de disco y en qué consiste.

La hernia de disco es una patología en la que parte del disco intervertebral (núcleo pulposo) se desplaza hacia la raíz nerviosa, la presiona y produce un intenso dolor. Si la herniación es voluminosa y comprime todos los nervios que encuentra, puede producir lo que se llama un síndrome de cauda equina o de cola de caballo, lo cual resulta una urgencia quirúrgica. En la mayoría de los casos, este dolor remite con un tratamiento conservador sin cirugía.

El cuadro de la hernia discal suele ser agudo, repentino y violento en intensidad. Si es hernia, los síntomas de dolor local agudo de espalda preceden o coinciden con los síntomas neurológicos (dolor ciático continuo hasta el pie, debilidad muscular, hormigueo…), el elemento distintivo de la hernia discal.

La ciática (dolor irradiado a la extremidad inferior) es el síntoma más característico, variando la distribución del dolor según el territorio que inerve cada raíz nerviosa afectada. Además causa dolor en la zona lumbar por la sensibilidad propia del disco. El dolor es típicamente mayor al toser y al sentarse que al acostarse; suele ser mayor de pie quieto que caminando. Otro síntoma frecuente son las parestesias (sensación de hormigueo) en pierna y pie.

Las hernias discales ocurren con mayor frecuencia en los hombres de mediana edad y de edad avanzada, generalmente después de una actividad extenuante. Otros factores de riesgo pueden incluir:

  • Levantar objetos pesados.
  • Tener sobrepeso.
  • Llevar un estilo de vida sedentario.
  • Tabaquismo.

¿Se puede prevenir la aparición de una hernia de disco?

Afortunadamente hay diferentes medidas que podemos adoptar para prevenir la aparición de este problema, como son:

  • Hacer ejercicio regularmente. El fortalecimiento de los músculos del tronco estabiliza y sostiene la espina dorsal.
  • Mantener una buena postura. Esto reduce la presión sobre la espina dorsal y los discos. Mantén la espalda recta y alineada, en especial, cuando estés sentado durante periodos prolongados. Levanta objetos pesados apropiadamente, haciendo que tus piernas (no tu espalda) hagan la mayor parte del trabajo.
  • Conseguir establecer un peso saludable. El exceso de peso ejerce más presión sobre la espina dorsal y los discos, haciéndolos más susceptibles a la hernia.
  • Dejar de fumar. Evita el consumo de cualquier producto de tabaco.

¿Qué sintomas puede provocar?

Los síntomas varían mucho según la posición del disco herniado y el tamaño de la hernia. Si el disco herniado no presiona un nervio, el paciente puede experimentar un dolor de espalda bajo o ningún dolor. Si estás presionando un nervio, puede haber dolor, entumecimiento o debilidad en el área del cuerpo a la que viaja el nervio. Por lo general, un disco herniado está precedido por un episodio de dolor lumbar o una larga historia de episodios intermitentes de dolor lumbar.

  • Columna lumbar: la ciática, con frecuencia resulta de una hernia de disco en la parte baja de la espalda. La presión sobre uno o varios nervios que contribuyen al nervio ciático puede causar dolor, ardor, hormigueo y entumecimiento que se irradia desde el glúteo a la pierna y, a veces, al pie. Por lo general, un lado (izquierdo o derecho) se ve afectado. Este dolor a menudo se describe como una descarga aguda y eléctrica. Puede ser más grave al pararse, caminar o sentarse. Enderezar la pierna del lado afectado a menudo puede empeorar el dolor. Junto con el dolor en las piernas, uno puede experimentar dolor lumbar; sin embargo, para la ciática aguda, el dolor en la pierna a menudo es peor que el dolor en la parte baja de la espalda.
  • Columna cervical: la radiculopatía cervical es un síntoma de compresión nerviosa en el cuello, que puede incluir dolor sordo o agudo en el cuello o entre los omóplatos, dolor que se irradia por el brazo hacia la mano o los dedos o entumecimiento u hormigueo. El hombro o el brazo. El dolor puede aumentar con ciertas posiciones o movimientos del cuello.

Tratamiento de fisioterapia para una hernia de disco

En FisioSalud Fuengirola diseñaremos un programa de fisioterapia para cada paciente en función de su presentación clínica, incluida la historia de su problema, los factores que contribuyeron al desarrollo del problema, el comportamiento de sus síntomas y los déficits funcionales que han ocurrido. Por eso, es imposible describir un tratamiento típico de fisioterapia para hernias discales, aunque la mayoría de los programas incluirán la combinación de algunas de las siguientes técnicas:

  • Técnicas analgésicas para aliviar el dolor.
  • Terapia manual para restaurar el rango normal de movimiento de la articulación espinal.
  • Técnicas de movilidad neural.
  • Técnicas osteopáticas para eliminar las alteraciones y disfunciones que se han originado en el raquis.
  • Fortalecimiento de los músculos centrales que sostienen la columna vertebral.
  • Estiramiento de estructuras acortadas.
  • Reeducación postural.
  • Ejercicios para restaurar el rango de movimiento perdido y controlar los síntomas.

Hay muchas opciones para el tratamiento de fisioterapia de hernias discales. Lo más importante es que te asegures de contar con una evaluación completa e individualizada realizada por un fisioterapeuta para poder establecer el tratamiento correcto que conlleve a un buen pronóstico. En FisioSalud Fuengirola, contamos con el equipo humano, profesional y formado en técnicas avanzadas para recuperarte de este problema. Si padeces de este problema o alguno de estos síntomas, no dudes en ponerte en contacto con nosotros pinchando aquí.

FisioSalud, Fisioterapia y Osteopatía

Fuengirola

Deja un mensaje